Las autoridades de ocupación continúan sometiendo a los prisioneros y detenidos palestinos a violaciones sistemáticas y medidas punitivas colectivas. El presidente de la Comisión de Asuntos de Detenidos y Exdetenidos, Raed Abu Al-Hummos, instó a la comunidad internacional a asumir su responsabilidad ante los asesinatos, abusos sexuales, golpizas, inanición, humillaciones y privación de derechos básicos que se registran en las cárceles y centros de detención israelíes.
El Centro Palestino de Defensa de los Prisioneros documentó el testimonio de una detenida liberada que describió golpes, amenazas y abusos sexuales, registros corporales, aislamiento prolongado, hambruna, hacinamiento, falta de higiene, denegación de atención médica y reiteradas incursiones con granadas de aturdimiento, humo, perros y violencia física en la prisión de Damon. Relató también el maltrato a embarazadas y enfermos, la confiscación de materiales religiosos y el abuso psicológico de exhibir imágenes de la destrucción en Gaza frente a las celdas. Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben-Gvir propuso colocar cocodrilos en zanjas alrededor de la prisión de Ketziot, en el Naqab —donde se encuentran detenidos de Gaza—, plan que un tribunal israelí congeló temporalmente. Ben-Gvir ordenó además más redadas y la confiscación de la ropa restante de los prisioneros.

