traducción no oficial
La Presidencia del Estado de Palestina condena los crímenes cometidos por las fuerzas de ocupación israelíes y las bandas de colonos contra el pueblo palestino en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén.
La Presidencia denuncia el asesinato de cuatro palestinos a manos de colonos en las afueras de Tel, al suroeste de Nablus, y los posteriores ataques de colonos contra civiles y sus propiedades en las ciudades y aldeas de Urif, Surra, Imatin, Far’ata, Umriha y Masafer Yatta, así como la incursión de las fuerzas de ocupación israelíes en el Hospital Especializado de Nablus, donde el personal médico y los civiles fueron intimidados y agredidos, y dos palestinos fueron secuestrados.
El gobierno israelí es plenamente responsable de los crímenes diarios cometidos por las bandas de colonos contra palestinos desarmados, señalando que, desde principios de año, 87 palestinos han sido asesinados, incluidos 21 por disparos de los colonos.
El gobierno israelí proporciona apoyo financiero y político a las bandas de colonos para intensificar sus ataques terroristas contra los palestinos en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén, y para implementar un plan de desplazamiento forzado, mientras continúa su guerra contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza a pesar del anuncio de un alto el fuego.
Advierte que la continuación de estos crímenes y violaciones diarias contra el pueblo palestino está empujando a la Cisjordania ocupada hacia una explosión. La Presidencia también condena las decisiones tomadas por el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el Ministro de “Defensa” tras el crimen cometido por las Fuerzas de Ocupación en la aldea de Tel, que incluyen acelerar el establecimiento y legalización de puestos de avanzada coloniales, reforzar las fuerzas militares en toda la Cisjordania ocupada, intensificar las incursiones e imponer un asedio a Nablus y sus alrededores.
Hace un llamado a la administración estadounidense para que intervenga y obligue a Israel a detener su escalada y los crímenes cometidos por los colonos israelíes, advirtiendo que la continuación de la situación actual arrastraría a toda la región a graves consecuencias. Insta a la comunidad internacional a asumir sus responsabilidades morales y legales poniendo fin a la escalada israelí, brindando protección al pueblo palestino y responsabilizando a Israel por estos crímenes.
Ramallah, 24 de julio de 2026

