La continua retención de los ingresos fiscales palestinos por parte de Israel ha profundizado gravemente la crisis financiera del Ministerio de Salud palestino en Cisjordania. Según The Times of Israel, esta medida ha provocado el cierre de la mayoría de las clínicas de atención primaria administradas por la Autoridad Nacional Palestina debido a la grave escasez de medicamentos y suministros médicos esenciales.
El Ministerio de Salud acumula una deuda de aproximadamente 3.500 millones de shekels (unos 1.200 millones de dólares), lo que ha generado una grave escasez de medicamentos, especialmente para enfermedades crónicas, cáncer y analgésicos, y ha obligado a posponer cirugías y otros procedimientos médicos.
Según el ministro de Finanzas de la Autoridad Palestina, Estephan Salameh, Israel retiene actualmente alrededor de 5.700 millones de dólares en ingresos fiscales palestinos. El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, ordenó suspender completamente la transferencia de estos fondos, alegando la actividad internacional de la Autoridad Palestina. La crisis ha obligado a muchos médicos a dejar de asistir a sus puestos de trabajo.

