Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados del Estado de Palestina
Palestina condena la demolición de viviendas y el desplazamiento forzado en el campamento de Nur Shams, y exige una acción internacional urgente
traducción no oficial
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados condena en los términos más enérgicos las operaciones de demolición masiva y el desplazamiento forzado perpetrados por las Fuerzas de Ocupación Israelíes en el campamento de Nur Shams, al este de la ciudad de Tulkarem. Estas acciones forman parte de una política sistemática en la Cisjordania ocupada que busca vaciar los campamentos, atacar los fundamentos de la causa palestina y destruir el tejido social y la existencia del pueblo palestino en su tierra, así como su vínculo con su legado. Lo anterior constituye una flagrante violación del derecho internacional y de los derechos humanos fundamentales, y representa un crimen adicional contra los refugiados palestinos para socavar su causa, en una continuación del crimen de la Nakba que el pueblo palestino ha sufrido durante décadas y que no ha cesado hasta el día de hoy.
El Ministerio señala que la ocupación israelí continúa imponiendo un asedio estricto sobre los campamentos de Tulkarem. La demolición de 25 edificios en el campamento de Nur Shams efectuada el día de hoy ha provocado el desplazamiento forzoso de aproximadamente 100 familias en una sola jornada, en el marco de una escalada sistemática que duplica el sufrimiento de la población civil. El Ministerio rechaza las alegaciones israelíes y reafirma que las operaciones de demolición y el rediseño del campamento no tienen relación con ningún pretexto de seguridad engañoso esgrimido por las autoridades de ocupación; todos los edificios atacados son de carácter plenamente civil.
Asimismo, el Ministerio advierte que el gobierno de ocupación extremista está intensificando sus crímenes en la Cisjordania ocupada en paralelo con el ataque contra la UNRWA y las organizaciones humanitarias internacionales. Esto agrava el deterioro de la situación humanitaria y refleja la persistencia de una política de genocidio, hambre y desplazamiento forzado, lo que representa un castigo colectivo contra el pueblo palestino.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados hace un llamado a la comunidad internacional y a las instituciones de derechos humanos para que actúen de inmediato con el fin de detener estos crímenes, proteger a los civiles y sus hogares, y garantizar la continuidad del trabajo de las instituciones humanitarias sin obstáculos. Se insta a exigir la rendición de cuentas de los responsables de estas violaciones y a activar todos los medios legales, diplomáticos y políticos para poner fin a la peligrosa escalada israelí en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Este.
Ramallah, 31 de diciembre de 2025.

