traducción no oficial
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados condena en los términos más enérgicos un peligroso plan de asentamientos liderado por milicias y organizaciones terroristas de asentamientos de la ocupación, entre ellas la denominada «Unión de Granjas de Asentamientos», el cual cuenta con el apoyo y respaldo de ministros de las autoridades de ocupación israelíes. Este plan tiene como objetivo el establecimiento y la concentración de colonos en alrededor de 100 sitios dentro de las denominadas Áreas (A) en la Cisjordania ocupada, según revelaron informes de prensa.
Esto constituye un flagrante desafío al derecho internacional y una clara violación de los acuerdos firmados, representando un crimen de guerra sistemático destinado a imponer nuevos hechos por la fuerza en el territorio palestino ocupado y a socavar los cimientos de la seguridad y la estabilidad, y la implementación de la solución de dos Estados.
El Ministerio reafirma que Israel no tiene soberanía sobre ninguna parte del Territorio Palestino Ocupado, con Jerusalén Este como su capital, y que la ocupación y los asentamientos en todas sus formas carecen de toda legitimidad en él, representando un crimen de acuerdo con el derecho, el consenso internacional y las resoluciones de la legitimidad internacional. Asimismo, subraya que la persistencia de la ocupación ilegal israelí y del sistema de asentamientos coloniales es la raíz del sufrimiento y la causa principal de la ausencia de seguridad y paz en el Medio Oriente. Además, la falta de rendición de cuentas alienta a los criminales de guerra a seguir adelante con sus crímenes.
El Ministerio hace un llamado a la comunidad internacional y a las instituciones de las Naciones Unidas, incluido el Consejo de Seguridad, para que adopten medidas prácticas y disuasorias a fin de detener los asentamientos coloniales. Exige obligar a Israel, la Potencia ocupante, a cumplir con el derecho internacional y las resoluciones de la legitimidad internacional, acatar la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, dar marcha atrás a sus planes coloniales y respetar los acuerdos firmados. Todo ello con el objetivo de garantizar el fin de la ocupación israelí y la materialización del Estado palestino independiente con Jerusalén Este como su capital.
Ramallah, 30 de junio de 2026

