Home DeclaracionesEl Ministerio de Asuntos Exteriores y de Expatriados del Estado de Palestina da la bienvenida al informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre los asentamientos israelíes en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Este.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Expatriados del Estado de Palestina da la bienvenida al informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre los asentamientos israelíes en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Este.

Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados del Estado de Palestina

by Nicolás Tuma

traducción no oficial

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Expatriados del Estado de Palestina da la bienvenida al informe emitido por la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre los asentamientos israelíes en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Este y el Golán sirio ocupado, y a sus conclusiones que documentan de manera completa y detallada el aumento de las graves violaciones del derecho internacional por parte de la ocupación israelí durante el período cubierto por el informe, incluida el crimen de la expansión de los asentamientos ilegales.

El Ministerio señala que el informe pone de relieve las políticas y prácticas israelíes sistemáticas destinadas a cambiar el carácter demográfico y geográfico del territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Este, a través de la expansión en la construcción de los asentamientos ilegales y la confiscación de tierras, y las operaciones de demolición, y los desalojos forzosos, y la imposición de un entorno coercitivo que apunta a la limpieza étnica.

En este sentido, el informe confirma la aceleración sin precedentes del ritmo de la expansión de los asentamientos israelíes ilegales, a través de la aprobación de miles de unidades de asentamiento, y la creación de nuevos puestos de avanzada de asentamientos, y la ampliación de la infraestructura que apunta a consolidar el control israelí sobre el Territorio Palestino Ocupado, lo que lleva a socavar el establecimiento de un Estado de Palestina independiente y geográficamente contiguo.

El informe señala el uso continuo por parte del gobierno de la ocupación de mecanismos legales y administrativos, incluida la declaración de las tierras palestinas como “tierras del Estado” y la imposición de restricciones discriminatorias sobre la planificación y la construcción, con el objetivo de apoderarse de más tierras palestinas e imponer la soberanía israelí.

Asimismo, el informe destaca un aumento preocupante en el carácter organizado del terrorismo de las milicias de los colonos contra los hijos del pueblo palestino y sus propiedades, donde los ataques se repiten de manera sistemática, incluido las agresiones físicas, y el ataque a las aldeas y ciudades palestinas, y el incendio de las casas y los vehículos, y las agresiones a los agricultores y la prohibición de su acceso a sus tierras, especialmente durante las temporadas de agricultura y cosecha, asunto que contribuye al vaciamiento de la tierra de sus habitantes originarios y la imposición de realidades coercitivas sobre la tierra.

El Ministerio confirma que los crímenes y agresiones de los colonos se cometen en medio de una ausencia clara de la rendición de cuentas legal y la continuación de la propagación de la política de impunidad, y en muchos casos se realizan bajo la protección de las fuerzas de la ocupación israelí.

En conclusión, el Ministerio confirma que lo contenido en el informe refleja una realidad peligrosa que se manifiesta en la consolidación de la anexión ilegal del territorio palestino ocupado, y la violación del derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación. Subraya la responsabilidad legal y moral de la comunidad internacional para con la protección del pueblo palestino y su tierra, y le exige la necesidad de adoptar medidas prácticas y efectivas para detener las medidas y crímenes de la ocupación israelí, incluida la transferencia de población, y la confiscación de tierras, y las operaciones de demolición y el desplazamiento forzoso, como también insta a la comunidad internacional a actuar urgentemente para responsabilizar a Israel, la potencia ocupante, y poner un fin inmediato a todas las actividades de asentamiento y las violaciones vinculadas, y el compromiso de todos los Estados a no reconocer la situación ilegal resultante de la ocupación, y a no proporcionar ningún tipo de apoyo que contribuya a su continuación, incluida la detención del suministro a Israel, la potencia ocupante, de armas y equipos que puedan ser utilizados para cometer más crímenes contra nuestro pueblo.

Ramallah, 25 de marzo de 2026.

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