Señor Director:
Ayer se cumplieron 1.000 días desde la devastadora escalada en Gaza, un solemne recordatorio de que el pueblo palestino continúa viviendo bajo ocupación y soportando un inmenso sufrimiento humano. La magnitud de las muertes, las pérdidas, el desplazamiento forzado y la destrucción no tiene precedentes y exige una acción internacional urgente.
Detrás de cada cifra hay vidas marcadas para siempre, familias desgarradas y generaciones enteras privadas de seguridad, dignidad y esperanza. Esta catástrofe humanitaria no puede desvincularse de la persistencia de la ocupación ni de la ausencia de una solución política justa y duradera. Los intentos de la ocupación israelí por alterar la realidad sobre el terreno continúan erosionando las perspectivas de la solución de dos Estados, comprometiendo su viabilidad y poniendo en grave riesgo la posibilidad de alcanzar una paz justa, duradera y basada en el derecho internacional.
Todos quienes creen en el derecho internacional, en la justicia y en el legítimo derecho del pueblo palestino a un Estado independiente y soberano deben actuar de manera colectiva para proteger esa visión.
Vera Baboun
Embajadora del Estado de Palestina en Chile
3 de julio de 2026
Esta columna fue publicada originalmente en el sitio: https://beta.elmercurio.com/cartas?pubDate=2026/07/03

